¿y si hubiera sido precisamente así?

Conmemorar y actualizar a Charles Darwin este año ha estado bien. Nos ayuda a recordar quiénes somos y dónde estamos,  y las posibilidades infinitas  que nos quedan por explorar para encajar nuestra visión del mundo.

<Pero ahora que se acerca la navidad, vamos a volvernos un poco niños fantasiosos y considerar otras teorías más atrevidas.

Oh, no! No nos hemos vuelto creacionistas… Sólo hemos regresado al territorio de la infancia.

Haz un guiño a Darwin, hijo mío, lee los cuentos de Precisamente así, y piensa lo que él habría disfrutado si hubiera podido leerlos siendo un niño.

“La gracia de Kipling es que su texto apela a esa mezcla de anécdota exacta, descripción brillante y argumentación absurda, que hace las delicias de los niños y rebaja los humos de los sensatos conocimientos adultos”(Del prólogo de Francesc Parceiras. Editorial Juventud)

Precisamente así (Just so stories), Rudyard Kipling (Bombay 1865 – Londres 1936) A los seis años es enviado a Inglaterra a estudiar. Vuelve a la India en 1881, trabaja como periodista y en su tiempo libre escribe versos, narraciones y cuentos para niños. Regresa a Inglaterra  en 1889, siendo recibido como un autor famoso. Obtuvo el premio Nobel de Literatura en 1907. Su obra más conocida es El libro de la selva.

descubra el kraken… (y dos)

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Continuación de la conversación que mantuvimos con Carlos Busqued, autor de Bajo este sol tremendo. Que aproveche.

-Aquí, en España, los autores de moda se lucen muy engolados y se inventan palabras ¿Qué opina usted de los que se les queda corto el diccionario?

Detesto a (y me aburro con) las personas pretenciosas.

-Si le propusieran participar en la redacción de un libro de autoayuda dirigido a personas desbordadas por su arrollador éxito personal, social y profesional ¿Qué nos diría?

Ha ha, diría que agarro la plata por el encargo, pero que para ser sincero no tengo idea del tema.

-En los últimos tiempos llevamos leyendo novelas que indagan profundamente en la psicología de lo personajes y todo eso, pero que al final no nos cuenta casi nada… ¿Se está perdiendo la facultad de contar historias o es que un relato bien fundamentado no está al alcance de todo el mundo (que escribe)?

Lo que pasa es que mucha gente no quiere contar historias, sino hablar sobre sí mismos, sus reflexiones personales, sus concepciones de tal o cual cosa. Por eso hay tantos libros soporíferos y tantos autores tan contentos consigo mismos.

-Está de moda el relato breve, dicen que por aquello de que la gente no tiene mucho tiempo ni de leer ni de escribir… ¿Cuántas palabras le hacen falta a usted para contar una historia?

No sé, según el caso. Pero siempre el mínimo necesario. No quedarse corto, pero nunca aburrir.

-Por último… Ese lenguaje de ustedes, ese español tan castizo y tan musical que usted, por ejemplo, recrea en su obras… ¿Es una creación literaria o realmente ustedes se expresan de ordinario con tal cantidad de matices, con esa desbordante expresividad?

Supongo que la respuesta está a medio camino. El criterio fue que los diálogos sonaran reales. No sabía cómo escribir diálogos, y aprendí a hacerlo desgrabando charlas. Yo frecuentaba un bar con gente bastante destruida, y grababa las charlas que se daban. Y el ejercicio que hice fue la desgrabación textual de las charlas, la transcripción de los diálogos y ver como funcionaba ese pasaje.

Algunas de esas charlas están en el reproductor de audio que hay en mi blog. Les mando un enlace a un episodio que está en el sitio original de podomatic En este caso, el que habla es un amigo del que tomé mucho de la manera de hablar que finalmente tuvo Duarte (ciertos giros y ritmo de fraseo).

http://borderlinecarlito.podomatic.com/player/web/2009-08-18T08_14_40-07_00

Van a notar que el tono no es el de un porteño, sino que es una tonada bien cordobesa. La anécdota que cuenta acá es una vez que vino borracho y drogado a su edificio y trató de entrar a un departamento dos pisos arriba creyendo que era el suyo y lo llevaron preso. Algunas aclaraciones idiomáticas:
cana: policíacárcel ; choro: ladrón.

descubra el kraken

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Después de leer la novela Bajo este sol tremendo que nos dejó tan buen sabor de boca, nos propusimos localizar a Carlos Busqued, el padre de la criatura, intuyendo que nos podía comentar cosas interesantes acerca del proceso creativo de un escritor. Y no nos equivocamos. He aquí el resultado de la pequeña conversación que necesariamente hubimos de mantener en la distancia, agradeciendo tanto su amabilidad como el interesante contenido de las respuestas.

(Como la entrada nos ha quedado bien generosota en todos los sentidos, os la presentamos en dos partes)

-Es usted de los que fermentan las ideas rápidamente o de los que escriben, tachan, desechan, corrigen, desechan…

Corrijo mucho porque soy muy torpe para escribir. Y corto y pego mucho, reubico las frases varias veces hasta que encajan y funcionan con el conjunto. Soy un lector muy haragán, y cuando me leo para corregirme, ataco el texto como si fuera de otro. Y pensando así, cada cosa que me aburre o disminuye mi interés, se va. Es un ejercicio doloroso, aprender a sacar cosas que a uno le gustan por razones personales, pero que no funcionan como elementos narrativos.

-Cuentan los que saben que el proceso creativo es cuestión de trabajo y dedicación… Sin embargo, muchos ni aun con eso. ¿Qué tiene un escritor talentoso de lo que carece buena parte del resto?

Mh, justo el talento es una cosa tan escurridiza como concepto… Yo como lector le pido al escritor que sea interesante y me entretenga. Si tomamos diez libros que logran ser interesantes y entretenidos, de esos diez, hay cinco o seis que van a ser excelentes. Y los otros no nos costó leerlos. Si tomamos cincuenta libros llenos de pensamientos personales, disgresiones, opiniones políticas y catarsis del escritor que entorpecen la historia, de esos cincuenta, sólo serán interesantes dos o tres. Y leer los otros fue un infierno. Ese es mi criterio como lector, y en función de eso muevo mis muñones de escritor.

-Cierta vez un escritor nos decía que aguardaba las ideas haciendo el pino, con las esperanza de que la inspiración le llegara de los pies… ¿Cuál es su método en particular?

Me siento durante horas a la maquina, sufriendo porque no se me ocurre nada. Avanzo muy de a poco. Un párrafo por día, dos líneas. Hay días maravillosos en los que todo ese conjunto adquiere una unidad de sentido. A partir de ahí es un trabajo artesanal de pulido, que lo disfruto más porque ya sé a donde voy.

-Una pregunta capital: un autor, ¿sabe evaluar objetivamente la calidad de lo que acaba de escribir? Es decir: en su fuero interno hay una lucecita que se enciende infalible cuando al releerse se da cuenta de que lo que ha compuesto es una soberana basura o, por contra, un cachito de buena literatura?

En mi caso no puedo dar testimonio de otra cosa que lo que te decía más arriba: hay momentos en que el conjunto cobra una identidad, una “unidad conceptual” digamos. Te das cuenta que la cosa está bien, está concreta. Porque también hay momentos en que sentís que tenés barro en las manos y que hay que tirar todo eso a la mierda. Y lo hago.

(continuará…)

el personaje del año

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Como ya os comentamos en una entrada anterior, con ocasión del bicentenario de su nacimiento se ha conmemorado durante todo este año la figura y la obra de Charles Darwin. Sobre él se ha dicho y repetido todo o casi todo, por lo que es delito tanto insistir como no tener noticia del personaje. Nosotros presentamos aquí su faceta de viajero y escritor, que se compendia perfectamente en su libro Narrative of the surveying voyages of His Majesty’s Ships Adventure and Beagle between the years 1826 and 1836, describing their examination of the southern shores of South America, and the Beagle’s circumnavigation of the globe, más conocido entre nosotros como Viaje de un naturalista alrededor del mundo, y que está disponible en la biblioteca virtual desde una de las pestañitas de aquí al lado. Es la obra de un Darwin joven, bisoño e influenciable, que en el transcurso de un viaje que dura cinco años va creciendo, madurando y haciéndose más curioso y reflexivo. La consecuencia de todo esto, ya la conocéis: la revolucionaria teoría sobre el origen de las especies… pero eso, ya es otra historia