historia natural

La sutil cuestión de si fue el hombre el que creó el arte y, si por el contrario, fue el arte mismo es el que nos hizo humanos es susceptible de ser ampliada con este nuevo interrogante: ¿es la naturaleza misma la que inspira al artista o el arte es el que interpreta nuestra percepción de la naturaleza? Al contemplar algunas de las maravillosas láminas de la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada, un biólogo creerá estar viendo una exquisita y detallada descripción de la flora colombiana. Los otros, los que no perseguimos al detalle las caprichosas formas del perianto, o la cabeza apuntada de una caliptra, que tanto nos da, nos sorprenden las similitudes entre una hoja de Aristochia y un corazón, o la trama fractal de una Marathrum foeniculaceum que se despliega alrededor de un núcleo bulboso y colorido que alimenta nuevos brotes. La expedición botánica que alumbró estos y otros trabajos de impecable rigor científico se puso en marcha en 1783 y se prolongó hasta 1816. Aquel equipo estaba integrado por naturalistas, recolectores y geógrafos, pero también por artistas, pintores y dibujantes, dispuestos a tomar apuntes de una indómita región que les ofrecía los tesoros vírgenes de su flora, potencialmente mucho más valiosa y enriquecedora que los míticos yacimientos de oro y plata que siglos antes despertaran la ambición de los pioneros españoles.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s