superhéroes

Ser un superhéroe no es tan fácil como lo pintan: esculpidos músculos, unos poderes por aquí, una indumentaria ajustada por allá y ¡hala! ¡a salvar el mundo! La cualidad de superhéroe (análogamente a lo que sucede con los villanos) se lleva por dentro. La dimensión moral de los personajes llamados a protagonizar gestas sublimes excede con mucho la talla media del simple mortal. Su arrojo, el ánimo incorruptible que orienta su conducta no entra en liza con el orgullo o la soberbia porque está en estricta sintonía con lo que es bueno. Al igual que ocurre con los cosmonautas que enviamos al espacio exterior, no todos estamos capacitados para resistir el insidioso bombardeo radioactivo que representan la tentación, la comodidad, la ambición, el poder, la invulnerabilidad o la ideología. Sin embargo, los superhéroes saben inclinarse en último término por las causas justas que concitan la unánime adhesión de todos los que confían en la justicia universal, un mérito más a destacar en aquellos que aun disfrutando de poderes de magnitud cósmica se resisten a modelar una conciencia distanciada y moralmente ajena a la experiencia humana del día a día. Sin embargo, la vulnerabilidad de estos prodigios reside principalmente en los principios que alientan su conducta y que tienen una raíz muy humana, frecuentemente marcada por experiencias biográficas un tanto traumatizantes. Los superhéroes se circunscriben a lo muy pequeño (la desarticulación de un gang local) o a lo muy grande (salvar el mundo) porque es precisamente en estos extremos donde se sienten cómodos, a la altura de las expectativas que todos hemos creado y lejos de las sombras de duda que nos pudieran llevar a cuestionarnos si lo que hacen es realmente justo. Por lo tanto, el principal atributo del superhéroe no es mecánico o intelectual, sino ético, lo que le cnvierte en un individuo tan vulnerable como usted o como yo. Ejemplos no faltan: ¿De que le sive al Capitán Marvel poseer la sabiduría de Salomón, la fuerza de Hércules, la resistencia de Atlas, el poder de Zeus, el coraje de Aquiles y la velocidad de Mercurio si no le puede disputar la nominación republicana a Donald Trumb? ¿Por qué Visión desiste de resolver todos los problemas del mundo mundial manteniendo a raya a gobiernos, empresas y fuerzas armadas? El carisma de Superman, ¿no hubiera determinado un cambio de postura de los británicos sobre el brexit? (Bueno… quizá éste no sea un ejemplo muy afortunado). Los superhéroes que no deseen promocionar a supervillanos están sujetos a las mismas limitaciones del hombre de la calle, a los vaivenes de la opinión pública y a la volatilidad de los valores dictados y corregidos por el poder económico, que es el que marca las reglas del juego. Y contra cualquier disensión siempre cabe la manipulación, la censura, la exclusión o el descrédito que son los que de verdad pueden arruinar la vocación de justicia de cualquier superhéroe de los que pagan sus impuestos, respetan las señales de tráfico y hacen brillar cada día las maravillosas virtudes que adornan al ser humano.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s